Criterios que se deben contemplar al momento de elegir a un proveedor sostenible
Un proveedor es una persona natural o empresa que por medio de un servicio o producto, abastece de todo lo necesario para que un individuo, grupo, asociación, comunidad u organización cumpla con su objeto misional.
Para que las empresas puedan contribuir al desarrollo sostenible, es necesario tener una estrategia que involucre a todos los actores que hacen parte de sus procesos; rodearse de aliados que tengan un compromiso real con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, en general, con las dinámicas que representa ser un proveedor sostenible.
Ahora, si se desea contar con un proveedor sostenible, se hace necesario identificar y gestionar cada uno de los eslabones que se encuentran en la cadena de abastecimiento. Esto es un reto de grandes dimensiones, ya que los proveedores trabajan con otros y estos a la vez con varios más; así sucesivamente hasta llegar a una cantidad que a veces es difícil de monitorear.
A dicho panorama se suman dinámicas como la entrada y salida constante de proveedores, lo que se traduce en un proceso extenuante de recopilación y actualización de información que implica una gran cantidad de recursos internos por parte de las empresas.
Sin embargo, es oportuno comprender que este grupo de interés, de manera directa o indirecta, permite que cada organización avance en sus objetivos corporativos. Por ende, no cabe duda de que es necesario manejar parámetros claros y sostenibles en su relacionamiento.
Apostar por un proveedor sostenible
El gran desafío que se tiene como organización es elegir no solo a un proveedor que aporte a los objetivos económicos, sino que esté alineado con los valores y principios corporativos y que además tenga prácticas sostenibles, ¡esta es la única manera de hacer un impacto real desde la cadena de abastecimiento!
Precisamente, es en este punto donde el relacionamiento con los proveedores es indispensable, lo que hace necesario analizar parámetros sostenibles desde el instante en que se selecciona hasta que se valora su rendimiento. No sobra decir que más allá de la evaluación de calidad, costos y tiempos, se deben considerar los criterios Ambientales, Sociales y de Buena Gobernanza en todo momento.
6 criterios sostenibles que se deben contemplar al elegir a un proveedor
Es momento de dejar de ver a los proveedores como algo netamente transaccional y convertirlos en un aliado estratégico en pro del medio ambiente, la sociedad y el planeta en general.
Por esto, a continuación te presentamos 6 criterios que se deben tener presente a la hora de elegir, gestionar y evaluar a los proveedores, partiendo del propósito común de contribuir al desarrollo sostenible:
1. Apoya al proveedor local: entre más cerca esté el proveedor de la operación, menos serán los costos en transporte, lo que aporta en la reducción de CO₂ emitido o a la huella de carbono asociada a esta actividad. De igual manera, se contribuye a la economía local y a la población en la que se tiene incidencia.
2. Prácticas amigables con el medio ambiente: en este frente se pueden desarrollar acciones como:
- Productos con alguna certificación medioambiental.
- Medidas para la identificación, prevención y mitigación de los riesgos e impactos medioambientales asociados con su actividad.
- Proyectos relacionados con la lucha contra el cambio climático.
- Informes de Sostenibilidad y difusión en canales propios sobre el compromiso ambiental que se tenga.
- El uso eficiente y responsable del recurso hídrico.
- Procesos relacionados con la economía circular: reciclaje de productos, procesos de segunda mano, entre otros.
- Procesos de transformación para disminuir los desechos.
- Gestión responsable de los residuos.
- Uso de energías amigables con el planeta o mejoras de procesos que contribuyan a la eficiencia energética.
- Procesos relacionados con la reducción de emisiones de CO₂.
- Programas o estrategias relacionadas con la protección de la biodiversidad.
3. Aliados que tengan una preocupación real por las comunidades en las que tienen impacto: cada proveedor debe gestionar una relación cercana y transparente con las comunidades en las que tiene presencia.
Incluir en la operación criterios ASG y participar de proyectos públicos y privados que aporten a las comunidades, son de alto valor para toda la cadena de abastecimiento. Así mismo, es necesario garantizar que las actividades que se llevan a cabo mantengan un respeto por el entorno cultural y social de dichas poblaciones.
4. El ámbito legal y el respeto de los derechos humanos y laborales: es necesario contemplar el cumplimiento de normas y leyes por parte de los proveedores que se están contratando. Esto con el fin de evitar prácticas como la esclavitud, el trabajo infantil o procesos que dañen el medio ambiente.
Así mismo, es muy importante que en toda la cadena se promueva y se dé prioridad al respeto por los derechos humanos, lo cual es un compromiso que trasciende de lo netamente legal.
Por otra parte, se debe garantizar que existan excelentes condiciones laborales para cada uno de los colaboradores; es decir, que se contemplen jornadas de trabajo justas, compensaciones y beneficios acordes a la realidad de los empleados; que se tenga un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG – SST ), que existan planes de bienestar que cuiden la salud mental y física de todos los integrantes de la organización, entre otros aspectos.
5. Prácticas comerciales éticas y sostenibles: es muy importante contemplar variables como el respeto y el trabajo justo. Además del manejo de temas relacionados con la corrupción, el soborno, las políticas de obsequios y regalos. Guías como la ISO 2600 sobre responsabilidad social son recomendables para brindar una mejor implementación de dichas prácticas.
Es de suma relevancia garantizar que el proveedor tenga una comunicación transparente con sus públicos de interés; por ende, es necesario investigar si existen antecedentes de corrupción y si cumple con las políticas de competencia leal.
6. Políticas de diversidad y equidad de género: la inclusión debe ser un compromiso por parte de los proveedores y debería estar expuesto en sus políticas. De igual forma, se debe garantizar que en la cadena de abastecimiento no haya discriminación en temas relacionados con el género, la edad, la etnia, la orientación sexual, el lugar de origen o la religión.
En el propósito de que nadie se quede atrás, es necesario preguntarse por la igualdad de género y por acciones que permitan el posicionamiento de la mujer en cargos directivos y con salarios justos.
¿Por qué es importante gestionar un proveedor sostenible?
Si se quiere lograr un impacto significativo en el planeta y en la sociedad, las organizaciones debemos trabajar en conjunto.
Es necesario comprender que los consumidores cada vez más prefieren productos sostenibles y como empresa podemos contribuir a que esto suceda, por medio de una cadena de abastecimiento que se preocupe por aspectos ambientales, sociales y de gobierno corporativo.
Es momento de ver a nuestros proveedores como un aliado estratégico y dejar de lado la visión transaccional “antagónica” en lo que lo único importante es el ámbito económico. En este punto no se trata de una competencia en donde el ganador es quien brinda el servicio más barato, sino que se hace necesario forjar una relación de confianza y un compromiso real con la sociedad y el medio ambiente.
Al tener en cuenta estos 6 criterios, no solo se tendrán proveedores comprometidos con entregar productos y servicios de excelente calidad, con precios justos y en los tiempos óptimos, sino que también se contará con verdaderos “partners”que ayuden con el cumplimiento de la estrategia de sostenibilidad que se ha definido.
No sobra decir que implementar estos criterios de sostenibilidad y transmitirlos a cada uno de nuestros proveedores, es el primer paso para trazar un camino común que fortalezca toda la cadena de abastecimiento. Esto implica encuentros y procesos de formación.
A la larga, este proceso se traducirá en relaciones duraderas y aumentará la confianza de parte y parte, además de brindar beneficios tangibles para la empresa, sus grupos de interés y el planeta en general.